TRADUCIR PARA LA INDUSTRIA DEL CAFÉ

¿A quién no le gusta un buen café? Según las estadísticas comerciales globales, el café es el segundo producto más comercializado en el mundo, después del petróleo. Siendo una de las actividades económicas tan importantes en todo el mundo, el que degustemos una rica taza de café no es tan sencillo. Es todo un proceso el que está involucrado para que un grano de café llegue a nuestra taza y por ello, veremos como también la traducción es tan importante en esta industria.

Producir café de alta calidad requiere que los productores tengan un control absoluto en todas las fases del cultivo: selección de la variedad, preparación de la tierra, germinación, cultivo, cosecha entre otras. Todo el tiempo se deben tomar precauciones que hagan frente a la contaminación, pestes y mal tiempo. Y es que del café hay tanto que decir, pero brevemente veamos su proceso de cultivo y producción.

Cuando llega el momento de recolectar el fruto, que en ese momento parece una cereza, es increíble pensar que de eso saldrá una de las más humeantes y deliciosas bebidas que existen.

En muchos casos la recolección se hace manual, uno a uno, ya que el cafetal puede tener flores y granos aun verdes que no queremos se desperdicien. La flor por su parte, además de ser muy bella, también puede usarse para infusiones y no es común encontrarla a la venta.

Fig. 1 Recolección manual

Una vez recolectado el fruto, se procede al despulpado. Es aquí donde se separa el fruto carnoso del grano propiamente dicho. Este paso del procedimiento del café es muy importante para obtener un producto de calidad.

Posteriormente, se procede a la fermentación. Los granos se dejan reposo, para que se fermenten y vayan tomando la coloración y maduración necesaria para que puedan ser procesados posteriormente. Seguido es el lavado. Un paso también muy importante en donde se retiran los restos de fruto que hayan podido quedar adheridos al grano. Se eliminan los azúcares, dando como resultado algo ya más cercano a lo que beberás posteriormente.

El siguiente paso, y no menos importante consiste en el secado. Durante el secado, por lo general, los granos son expuestos al sol, o bien, a alguna otra fuente de calor para que el grado de humedad sea menor y pueda ser mejor conservado y con más facilidad. Una vez realizado esto, se extrae la cáscara.

Luego viene la clasificación y empaquetado, para después tostar. La mayoría de los caficultores tienen nombres especiales para sus tostadas y no hay mucha estandarización en la industria. Pero podemos mencionar cuatro tipos: tostado ligero (light roast), tostado medio (medium roast), tostado medio-oscuro (medium-dark roast), tostado oscuro (dark roast).

Este después puede ser molido y/o envasado en sus diferentes presentaciones: soluble, en grano, en capsulas o mejor conocido como el “pod”(pretende la personalización de la dosis de consumo de café y que requiere de una máquina especial para su preparación)…

¿Y qué tiene que ver la traducción en todo esto? Bueno para comenzar, como ves en los tipos de tostado, he puesto su equivalente al inglés. Y es que durante todo el proceso, se necesita de la traducción especializada pues, como todo producto, los caficultores también necesitan comercializar su producto. Es imprescindible que sostengan comunicación con compradores alrededor del mundo por lo que necesitan de la traducción para mantener una adecuada correspondencia, necesitan traducir sus documentos publicitarios y sus sitios web, los cuales, a su vez, necesitan de la localización. Se necesitan de la traducción pues también hay maquinaria especializada utilizada durante todo el proceso cuyos manuales de usuario probablemente están redactados en un idioma desconocido para el usuario. Y no olvidemos la parte legal. Se necesitan hacer contratos para la importación-exportación del grano, los cuales también requieren de traducción pues en ellos se estipula el método de transporte, las modalidades de pago, clausulas en caso de incumplimiento por alguna de las partes. Las viñetas y etiquetas también necesitan de traducción… Una simple cafetera de uso doméstico en su manual de usuario necesita de una traducción para poderla poner a funcionar de la manera correcta.

¿Y qué decir de cómo queremos ordenar nuestro café en un local? También es de traducir la carta del menú. Si bien es lo mismo, es diferente como se dice en diferentes idiomas. Así tenemos pues el café descafeinado (en español) que en francés se dice café décaféiné, en inglés se dice decaffeinated coffee, en italiano se dice caffè decaffeinato, y en portugués café descafeinado. A simple vista puede parecer obvio, pero lo correcto es ofrecer un producto en el idioma que entienda el consumidor ¿Y si se nos antoja un café moca o dicho  en otros idiomas: un café moka, mocha coffee, o caffè mocaccino?

Si necesitas traducir material o documentos relacionados a la industria del café hazlo mediante los servicios de traducción de un traductor profesional o de una agencia de traducción quienes son los que conocen la terminología adecuada.

¿Que sería un mundo globalizado sin la traducción? Y ¿Qué sería el mundo sin café? ¡Traducir mientras se degusta una buena taza de café es la combinación perfecta!

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